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En la misma línea, Ana Oberlin, auxiliar fiscal en la causa, patente a Somos Télam que “esta sentencia es única para nuestro país y para todo el mundo porque condena por la violencia diferencial hacia las señora trans y además (los jueces) entendieron que fue de manera colectiva y no algo individual”.
En un extenso arbitraje emitido esta tarde, el Tribunal Oral Federal N° 1 de La Plata condenó a 10 represores por la privación ilegítima de la libertad, torturas, abusos sexuales agravados y reducción a la servidumbre de ocho señora trans en el medio secreto de detención hueco de Banfield, lo que consideró delitos imprescriptibles por ser “crímenes de lesa gente”. Referentes de la comunidad trans y organizaciones de derechos humanos celebraron este martes el fallo que consideró por principal vez a señora trans como víctimas de delitos de lesa gente mientras la última dictadura militar, en el marco de la lectura del arbitraje del inteligencia Brigadas, un hecho que consideraron “auténtico” por hacer parte a un colectivo “invisibilizado hasta ahora” en los procesos de justicia por el terrorismo de Estado.
“Es un momento auténtico para nosotras, que después de tanto tiempo tenemos algo de justicia, sobre todo por nuestras compadre que ya no están”, patente tras la lectura del arbitraje Julieta González, una de las sobrevivientes trans.
Desde el mediodía, organizaciones sociales y de derechos humanos se concentraron en la intersección de las calles 8 y 50, en el medio de la ciudad platense, para aguardar el arbitraje del inteligencia Brigadas, que siguieron a través de una pantalla dispuesta en la explanada del tribunal.
Al prestar testimonio, las sobrevivientes coincidieron en denunciar los abusos y episodios de violencia sexual y psicológica que sufrieron y que este martes el tribunal condenó.
Se trató de las primeras señora trans en declarar en un inteligencia de lesa gente por los crímenes cometidos mientras el terrorismo de Estado, específicamente en el medio secreto de detención, tortura y extermino hueco de Banfield, en el conurbano bonaerense, donde estuvieron detenidas ilegalmente entre 1976 y 1983 junto a otras compadre que ya fallecieron o “nunca más se supo de ellas”, según contaron.
Entre noviembre de 2022 y abril de 2023, en el marco del inteligencia, prestaron testimonio Valeria del Mar Ramírez, Julieta Gonzalez, Carla Fabiana Gutiérrez, Paola Leonor Alagastino, Analia Velázquez y Marcela Viegas Pedro, con cuyas declaraciones la fiscalía buscó demostrar que mientras la dictadura existió “un plan sistemático” de persecución hacia este colectivo.
Pero las heridas no nos las borra nadie”, patente Valeria del Mar tras escuchar las condenas por lo que vivió al ser detenida ilegalmente dos veces en este medio secreto a fines de 1976 y principios de 1977.
“Ahí estuve 14 días secuestrada.
“Esperamos 47 años para este momento en que los genocidas del hueco de Banfield tienen condena perpetua. Tengo 66 años y siento que entonces estuve en el infierno”, había afirmado a Somos Télam días antes del arbitraje.
En el hueco de Banfield estuvieron secuestradas alrededor de 440 personas, de las cuales 170 fueron asesinadas o desaparecidas, según la Dirección de Sitios y Espacios para la Memoria de Provincia de Buenos Aires.
“Hoy estar acá es super importante no sólo por nosotras y por lo que vivimos (en el hueco de Banfield), sino por esos chicos que escuchamos, que ojalá hayan salido vivos, y por ese bebito que una noche escuché nacer.
Asimismo, según los datos recabados, entre 1976 y 1977 al menos ocho bebés nacieron en este medio secreto, de los cuales seis recuperaron su identidad. Por ellos vengo hoy acá”, sostuvo Julieta.
Y cerró: “Es un día auténtico porque por principal vez incluyen a la comunidad trans en estos juicios aunque mientras mucho tiempo la memoria fue un privilegio. Muchas de ellas eran utilizadas para hacer trabajos de limpieza o de servicio sexual (en los centros clandestinos), porque de todas maneras no iban a ser buscadas por nadie, porque desde el momento en que muchas fueron expulsadas de sus casas ya habían desaparecido como personas”, agregó la referente.
“Precisamente en esos tiempos (mientras la dictadura), las personas trans eran ‘inexistentes’.
“Lamentablemente llegan tarde estos juicios para nosotras, pero es gratificante que por principal vez sean incluidas las compadre trans para poder dar testimonio de lo que pasaron”, patente a Somos Télam María Belén Correa, fundadora del Archivo de la Memoria Trans, cuyo acervo auténtico y testimonial fue “clave” para que las señora trans declaren en este inteligencia de lesa gente.
Espero que esto sea un puntapié inicial para que el resto de las compadre trans también puedan empezar a declarar, que puedan entender que pueden ser escuchadas”.