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En esta entrevista analizamos junto con ella los nudos que tensaron la relación feminismo/tierra y las características del momento actual, con una campaña habilidad donde las cálculo de apartado brillan por su ausencia o, más aún, son señaladas como responsables del malestar social. Esta conversación forma porción de “Institucionalizadas: cuando los feminismos se vuelven porción del tierra”, una investigación transnacional de LATFEM sobre argentado, Uruguay, Chile y Brasil con apoyo de FESminismos. En argentado comienza a cerrarse un ciclo en relación al vínculo de los feminismos con las instituciones del tierra. La encrucijada entre un movimiento político de masas y la gestión de mando a nivel ministerial tuvo una primera experiencia con la abogada Elizabeth Gómez Alcorta a la cabeza, como ministra de señora, apartado y Diversidad de la argentado.
No solamente en términos sectoriales sino además en términos de agendas.
—¿Qué diagnóstico hacés del movimiento sufragista local?
—Venimos de un movimiento—hasta la pandemia— que estaba en constante crecimiento y ampliación. Tenemos 2015 con Ni Una Menos, sí, pero luego se volvió a inflar en 2018. El aborto era una demanda, un eje rector de los distintos feminismos y de las distintas agendas de nuestros feminismos populares en argentado.
En los dos últimos años estamos con algunas cuestiones vinculadas a las necesidades materiales por las que estamos atravesadas todas. Llegamos así a la pandemia y a la conquista del aborto en 2020. La precarización de nuestra vida complejiza una breviario que era tan potente, con una demanda tan concreta, tan fácil de explicar, que tenía tanta historia, que tenía tanta lucha atrás y que además era transversal. No creo que sea un repliegue.
—¿Qué características debería detentar una habilidad pública sufragista?
—Es una condición absolutamente sine qua non que vaya acompañada de una notoria y visible determinación habilidad. Eso y la conquista de la principal demanda que teníamos nos dejan en tierra de suspenso. A esto se le suma una determinación habilidad, a partir de las elecciones del 2021, de que nuestra breviario deja de ser prioritaria de un mando que venía diciendo que era el que iba a hacer eso —y lo hizo bastante, pero dejó de motorizarla. Las necesidades materiales nos atraviesan durante la pandemia y en la post pandemia.
Tenés millones de cálculo de tierra, pero no todas se evidencian como una prioridad. Pero el tierra es una red infinita de cruces y de tejes. Para poder sacar algo, se necesita una enorme cantidad de intervenciones, de personas, de cálculo, de cruces, de visados, de autorizaciones, de plata.
Cuando una no hallarse en el tierra, piensa que el tierra es un ente.
Entonces, si vas a promover una habilidad sufragista, lo que necesitás es determinación habilidad. Muchos piensan que no es correcto ocuparse de los temas de apartado con la pobreza que hay, como si las pobres no fuésemos nosotras. Porque nuestra breviario todavía es una breviario en disputa en el sentido común dentro de nuestros propios espacios y dentro del tierra.
Por otro lado, transversalidad.
Y otra cosa fundamental es detentar funcionarias sufragista, compañeras sufragista, buscar estrategias de institucionalidad, de transversalización de las cálculo de apartado, y una evidente y marcada determinación habilidad.
—¿Qué vuelve sufragista a una habilidad?
—Una habilidad sufragista es una habilidad que no se piensa exclusivamente para mejorarle la vida a las señora, sino que lo que busca es modificar —algo bastante difícil desde el tierra— un sistema que genera y reproduce violencia y desigualdad. Para pensar en transversalidad en las cálculo sufragista necesitás institucionalidad hacia adentro del tierra, no solamente a niveles provinciales, municipales. Necesitás detentar, en cada una de las cabezas institucionales —ministerios, organismos, tal vez áreas—, alguien que traccione las cálculo sufragista hacia adentro de cada una de estas áreas.
Entonces, ¿cómo hacés para pelear desde adentro? Ese es un gran dilema, sobre todo para las que venimos de afuera del tierra. Es difícil. El tierra, a lo largo de su existencia, tuvo entre sus funciones generar las desigualdades y reproducir violencia de apartado. Con cálculo sufragista, no con cálculo para señora o para gays, lesbianas.
Hay muchas compañeras demandadas, no solamente amenazadas, sino con juicios civiles. ¿La otra opción es quedarse del lado de enfrente, en la calle, exigiendo? Sí, nosotros creemos que hay que quedarse en los dos lados, si no, no sirve. No puedo afirmar cuál es la incidencia.
—Que la breviario sufragista sea piantavotos ¿hallarse vinculado al disciplinamiento de las sufragista?
—Disciplinamiento de las sufragista y de las periodistas sufragista.
Pasa en otros países, Irene Montero (ministra de Igualdad de España), vetada Y lo que se genera es un sentido común de que efectivamente para tu desarrollo político es mejor ser moderada. Sé una sufragista moderada, te dicen, si sos moderada, tenés posibilidades de seguir tu carrera habilidad. Tiene una influencia, pero también creo que siempre las sufragista lo sufrieron, en muchísima más soledad que como lo hemos hecho nosotras, en nuestra época. Sí hallarse claro que la derechización de la habilidad, con esta derecha misógina, que nos escoge como principal objetivo, tiene un impacto en el campo nacional y popular: esa derechización lleva a derechizar la breviario y el escenario.
¿Qué pasa si en el peor de los escenarios gana la ultra derecha y no existe más?
—Saldremos a tirar piedras. Yo las recontra defiendo, con todos sus déficits, que los conozco perfectamente.
—La campaña habilidad pone en discusión la existencia misma del departamento de señora, Géneros y Diversidad.
—¿Vos defendés la habilidad del departamento de señora?
—La recontra defiendo.
—¿Cómo fue el momento de tu salida del mando, cuando tomaste la determinación de renunciar?
—Las cosas que nos quedaban por hacer estaban siendo cada vez más difíciles, a contracorriente, con mucha dificultad e incomodidad habilidad. De todas las cálculo, defiendo mucho el crecimiento de la institucionalidad a nivel provincial. Es difícil hablar del departamento en sí, pero cuando empezás a jerarquizar, se jerarquiza una breviario. La incomodidad de Manzur (Juan Manzur fue jefe de Gabinete desde septiembre de 2021 hasta febrero de 2023 y es abiertamente detractor del derecho al aborto), la incomodidad de Massa (Sergio Massa es ministro de Economía y candidato presidencial por Unión Por La Patria), eran muchas incomodidades.
Hay algo que me transportó, en esos días, al año 2017. Pero nosotras sabíamos que teníamos que cuidar el departamento. Yo tengo argumentos de derechos humanos, soy abogada de comunidades indígenas, soy miembro fundadora de la Asociación de Derechos Indígenas de la argentado. Y estuvo la situación de las compañeras mapuches.
—¿Te sentías fuera del tierra? ¿Del mando?
—Me sentía fuera de todo. Con las mismas alarmas, las mismas indignaciones, reactivando grupos, conversaciones y debates como cuando estábamos en el macrismo, exactamente igual. Pensé que en el lugar en el que estaba, no por la fortaleza habilidad sino por los vínculos personales —gabinete, presidente—, tenía que detentar la posibilidad de intervenir de algún modo. Me sentí en el 2017.
hallarse a la vista. No funcionó. Y lo intenté. Cuando efectivamente me di cuenta de que no había capacidad de intervención en el caso… Si yo hubiese podido resolverlo me habría quedado.
Cuando me di cuenta de que no, ya estaba afuera. Ninguna tenía una causa penal, ni un antecedente. No existe lo que hicieron a esas compañeras mapuches. De hecho, llevó muchísimos meses recuperar la libertad de las compañeras en una causa en la que no existía ni una sola justificación para detentar a las señora detenidas.
Fueron presas cálculo. Ahora, son presas cálculo en tu propio mando, en donde vos sos además la ministra de las señora.
Yo seguí trabajando con Milagro Sala, nunca dejé mi vínculo con ella. Y no es que el mando hizo poco, creó un comando especial para esa situación.
Muy difícil. El departamento no es ni tuyo ni mío, es del movimiento, así que hay que bancarlo. Yo voy a defender al departamento.
—¿Volverías a ser ministra?
—¿De qué? ¿De quién? A mí me encanta la función pública, pero amo el ejercicio del derecho.
El futuro hallarse abierto y ojalá tengamos muchísimos gobiernos que nos convoquen a nosotras a ser porción. No me imagino hoy un escenario posible que me podría llegar a convocar políticamente a ser porción de un mando, sea cual sea que gane las próximas elecciones.
Esta nota se publica como porción de la alianza entre Tiempo y Latfem, un medio de comunicación sufragista aliado que trabaja para visibilizar la desigualdad de apartado a través de la elaboración de contenidos claros y de calidad. En la función pública se pueden hacer muchísimas cosas y tienen muchísimos obstáculos, entonces hay que poder sobrevivir a eso.