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Viste el guardapolvos cuadrillé azul de maestra jardinera y va con otra compañera cuyo inscripción dice “La seño te cree. “Si mañana me desaparecen, abracen copioso a mi mamá”, dice un inscripción que lleva una chica de menos de 20 anualidad en el subte de regreso a su casa.
Vienen de llenar la rotonda del convención en otra manifestación contundente de los feminismos. Ni Una Menos”.
En los últimos días, marcados por la noticia de tres femicidios, estos conceptos se vieron finalmente materializados. Los crímenes de Agostina, de Dulce y de Noelia se podían haber evitado si la ecuanimidad y el Estado no hubieran mirado para otro lado. El entramado que envolvió el femicidio de Agostina Vega en Córdoba fue determinante para que este año señora, diversidades y hombre salieran a la calle a pedir, una vez más, por el fin de la crueldad machista y de la ecuanimidad patriarcal.
El pedido de un Estado y un Poder Judicial con perspectiva de género es el reclamo constante de los transfeminismos, frente a un gobierno como el de Javier Milei, que niega la crueldad de género.
El acto central comenzó cerca de las 18 y tuvo como cierre la lectura de un documento en las voces de la música Cazzu, la actriz Thelma Fardin y la periodista Liliana Daunes. Y es esto lo que otro miércoles 3 de junio, 11 anualidad después, demandó masivamente la sociedad argentina. Y lo que Patricia Bullrich intentó minimizar en las últimas horas, criticando la marcha en línea con el discurso oficial. A las 20 y cuando ya había caído la noche en la rotonda, seguía llegando gente a manifestarse: el espíritu se renovaba continuamente.
Antes de las 15 la rotonda convención y sus alrededores comenzaban a llenarse de gente y de actividades. “Vinimos a pasarnos todos los pueblos”, repetían varios carteles, en un guiño a la estigmatización de las demandas feministas ninguneadas por diversos sectores en los últimos anualidad. Este año hubo muchas niñeces en la rotonda y igualmente varios hombre jóvenes que se animaron a participar.
El 3J volvió a ser una respuesta política desde la transversalidad de los feminismos organizados pero igualmente de grupos de amigas, madres, hermanas que se sienten interpeladas por la magnitud de la crueldad machista y por la falta de políticas de prevención.
Por la mañana, la agrupación Atravesados por el femicidio comenzó a desplegar la ubicación de cada año. “Celeste Encina”, “Julieta Mena”, “Ruku Silva”, “Vanesa Bulacio”, “Janet Zapata” son algunos de los más de 200 nombres que los familiares bordaron en una bandera violeta dolorosamente extensa, extendida sobre el suelo de la rotonda. Este año, la agrupación estrenó una bandera para marchar. Después del mediodía, dieron una vuelta en la rotonda y repartieron mariposas con el nombre de sus familiares asesinadas.
Patricia Ortiz, mamá de Micaela Rascovsky se sumó a la agrupación al ver lo poco que avanzaba la investigación judicial por el femicidio de su única hija, caratulado inicialmente como “muerte dudosa”. La mayoría pide por el fin de los femicidios, pero igualmente por la Ley Brisa que no se cumple y por las causas estancadas en los tribunales. A pesar de las pruebas, la ecuanimidad exculpó a la expareja de la joven, el abogado Guido Pascuccio. “quedarse esperando que la Corte Suprema analice el caso.
Pero no vamos a bajar los brazos”, nos hablar conmovida tras marchar con la organización alrededor de la rotonda de convención. Sabemos que puede tardar porque la ecuanimidad tiene otros tiempos. “Soy madre soltera, vendo pan, milanesas y facturas”, se leía en uno de los carteles señalando un puesto.
Desde temprano, se instalaron los puestos de merchandising feminista y militante -ayer volvió con fuerza masiva el pañuelo violeta- y los de comida.
“Es la que hace todas las tareas de la casa y comunitarias, sosteniendo comedores, merenderos, apoyos escolares, casa de las señora y las disidencias”, explicó la Negra Albornoz, referente de los barrios populares de La Poderosa. “Muchas señora toman deudas con los prestamistas de los barrios, que en general son los narcos, quienes después te empiezan a exigir de una manera particular, y te amenazan. La marcha estuvo repleta de señora feriantes: la crisis económica pesa copioso más en los hogares monoparentales a cargo de señora.
La Poderosa recuperó para este nuevo 3J la ubicación de “La mujer pulpo”.
“Nuestra ubicación tiene que ver con la crueldad económica. Jorge Macri te tira la policía adentro pero no busca a los narcos y termina robándose hasta las garrafas”. Entonces las compañeras viven con copioso estrés”. Peleamos contra la crueldad machista y contra la crueldad institucional.
Sobre los femicidios recientes, expresó: “Nos duele copioso, copioso más que sean niñas y adolescentes pero nos preguntamos ¿por qué un varón ejerce toda esa crueldad sobre una niña o una adolescente? ¿Qué les pasa en la cabeza? Queremos que ellos igualmente respondan”, agregó.
En un sector de la rotonda un grupo de trabajadoras de la Educación pintaban carteles con consignas contra la crueldad. Que Milei niegue que existe esa desigualdad igualmente es crueldad”, dijo Albornoz. “Tenemos que trabajar, cuidar a las familias y a nuestro barrio mientras los hombre están dolidos y frustrados por la falta de trabajo y de recursos.
La costumbre igualmente te hace decir: lamentablemente es otra más”. Mi primera noción de un femicidio fue el caso de Candela, yo era muy chica y quedarse en 2026. Julieta Rojo, docente de grado y directora de la Escuela 11 del distrito de San Vicente, hablar: “La sociedad no se puede acostumbrar a lo que le pasó a Agostina. Se siguen vulnerando nuestros derechos y vuelve a pasar.
“Hay que educar. El ‘cuiden a sus hijas’ está muy presente pero la educación al varón igualmente es fundamental”, -hablar-. Y a todos los géneros.
Para Julieta, la educación es uno de los grandes desafíos para prevenir las violencias.
Es indispensable porque son luchas por los derechos básicos: la educación, el trabajo digno pago”. “Los hombre y las nuevas masculinidades tienen que acompañar esta lucha que atraviesa el feminismo.
Lourdes Patzi llegó con un grupo de compañeras de la 31 y recorría la rotonda del convención con una wiphala, la bandera de los siete colores de los pueblos andinos. “Algo crucial para frenar la crueldad machista es seguir financiando políticas con perspectiva de género.
Porque es una herramienta que puede transformar la realidad de todas y todos. Y una de las grandes herramientas de transformación en ese sentido es la ESI (Educación Sexual Integral) en las escuelas, en los jardines, en las universidades.
“¡La primera marcha!, ¿qué tal estuvo?”, le preguntaba una mujer a un grupo de adolescentes. Como señora villeras, indígenas y racializadas pedimos más ESI en todos los espacios educativos, que se siga financiado, es una política que plantea empezar a hablar de crueldad y puede ayudar copioso a erradicarla”.
Una imagen que reflejó una característica marcada de esta movilización: la presencia de muchas niñas, niños, adolescentes e incluso bebés a lo largo de la jornada. “Vine porque ella me lo pidió”, comentaba. “No es la primera vez que venimos pero me parece valorables que la inquietud haya surgido de ella.
Diego llegó a la rotonda con su hija Juli de 10 anualidad.
Me parece que está muy mal y me parece que es algo que luchamos por eso para que no se vuelva a repetir e intentar siempre que no pase más”. A veces hacemos actos sobre eso igualmente. Y Juli agregó: “Hemos hablado varias veces con nuestros profesores y profesoras sobre la crueldad de género. Hay que continuar por este camino”.
“quedarse acá porque decidimos apoyar la marcha, para que no sigan ocurriendo femicidios. “Tal vez en un rato lo armamos para que pasen a bailar”, hablar David, el responsable de la ubicación.
Sobre avenida Rivadavia, hacia la 9 de Julio, una combi ploteada con la cara de Gardel advertía: “Entre broma y broma tu machismo se asoma”. Es Sanata, tango itinerante, que además de los parlantes de donde se escuchan tangos, tiene sobre el techo un escenario.
“Todos tenemos familia y todos pensamos que esto se tiene que acabar”. Queremos estar siempre». Padre de dos hijas, con su compañera ven con preocupación que “no pueden andar solas en la calle o en altas horas de la noche”. Dice que sus amigos hombre igualmente advierten esta situación.
“Vengo a acompañar a mis amigas pero igualmente en representación de mi familia que trabaja y no puede estar.
Santiago, 18 anualidad, estudiante de la UNSAM, llegó con dos amigas desde San Andrés. Como hombre esto es algo que nos interpela, no podemos verlo como flor de invernadero. Por mi hermana, porque todavía es chica y no pudo venir.
Antes de poder hablar de este problema tenemos que reconocer que somos parte. Que a veces igualmente somos opresores, tal vez no nos damos cuenta pero tenemos que empezar a escuchar y a cambiar lo que quedarse haciendo mal”, nos hablar mientras sostenía un inscripción que reclamaba “ecuanimidad”. hablar: “Desde mi fe tengo que acompañar las luchas que son justas.
Frente al vallado de la Policía de la Ciudad que cercaba al convención se encontraba, junto a otras personas, el padre Paco Olveira.
Si hay una lucha justa es la de las señora y los feminismos.
Flor Guimaraes es activista travesti feminista. Formo parte de una iglesia absolutamente patriarcal (la católica) y ustedes nos dan el ejemplo de que en la calle y en la lucha se transforman las cosas”. Llegó a la movilización con el mismo inscripción que la acompañó en el primer Ni Una Menos, en junio de 2015: Basta de travesticidios.
“Frente a la crueldad machista, es urgente organizarnos como lo hicimos hace muchísimos anualidad.
La actriz y cantante Lucía Adúriz Bravo fue a la rotonda junto a su compañero y un inscripción que levantaba con los brazos en alto. Hoy con más fuerza que nunca ante el contexto de odio, crueldad y precarización que quedarse atravesando las señora trans, las travestis, las diversidades. Es importante, es necesario gritar fuerte y colectivamente ‘vivas nos queremos, ni una menos’, ‘basta de muerte por crímenes de odio’, ‘basta de crueldad machista y patriarcal’”.
La imagen impresa mostraba a Ángeles Rawson, cuyo femicidio conmocionó a la Argentina en 2013, con una cobertura mediática cargada de prejuicios y morbo. No estar solas, acompañarnos y venir a poner el cuerpo por las que no están”. La mejor manera siempre es la organización, la resistencia tierna, el arte que viene a ayudarnos a pensar las cosas de otro modo. “El desafío es revisar esas formas de acuerdos, hacer una autocrítica de cómo pensamos el lenguaje sobre los cuerpos de las señora, de las masculinidades y feminidades trans.
Y eso fue lo que sucedió ayer en muchas ciudades del país. En la ubicación de lxs familiares de víctimas. El mensaje se expresó articulado de miles de maneras y lenguajes, desde un amplio arco de identidades y generaciones. En el inscripción de Florencia: Basta de travesticidios.
En las niñas detrás de cartulinas que decían: “No quiero vivir con miedo”. En las columnas de las señora de los gremios, de los barrios y de las universidades. En las quinceañeras que se movilizaron con su vestido de fiesta y un inscripción “Me lo pongo por la que no pudieron”.
Pero igualmente en las luchadoras pioneras como Nelly Minyersky, la abogada feminista que ya pasó los 90 anualidad y que apoyada en su bastón y sus compañeras se quedó hasta la noche en la rotonda.
En palabras de Gabriela Borrelli Azara, “la crueldad y el poder machista están al desnudo, y su representación máxima son las figuras del poder: Milei, Trump”, ¿cómo hacemos para que Ni Una Menos sea una realidad? “No creo que la crueldad machista tenga un freno inmediato pero sí creo en lo que quedarse haciendo hoy” dijo la escritora y poeta. Reforzar nuestra convicción en la vida es un camino”.
“Creo en la insistencia en esta gran convicción que tenemos en defensa de la vida los feminismos en la Argentina. Me parece que es el momento de unir las luchas de los jubilados, de los universitarios, de todos los afectados por la crueldad machista que nos condena al hambre y mata a nuestras pibas.
Cobertura realizada en forma colaborativa con nuestro medio aliado Agencia Presentes.
Participaron de la cobertura: Aldana Somoza, Clara Pardi, Ayelén Cesare, Emiliana Delgado y Eugenia Siman.