


💰 Con solo jugar en nuestro sitio, participas de un torneo semanal de giros gratis y freebet! 1.000.000 pesos gratis!
🎁 Olvidate de esperar dias para ver tus ganancias. En Dadosbet procesamos tus retiros en pocas horas directamente a tu cuenta bancaria o billetera digital.
🌐 Reclama tu bono de registro: https://cachaibet.com/
✔️ Juegos en pesos chilenos! Casino online con licencia y atencion por WhatsApp 24hs. Deposita y retira facil!
ℹ️ Mas informacion en: https://dadosbet.com/
#CasinoEnVivo #CasinoChileOficial #RuletaChile #CasinoOnlineCL #CasinoChile
La ciudad santacruceña está cubierta por la nieve, que se acumula porque las temperaturas no bajan. Y este lunes amaneció con vientos congelantes. La escharcha de los últimos días hizo que algunas zonas se convirtieran en pistas de hielo. El clima en San Julián no ayuda.
Entre la madrugada y la mañana del 18 de julio de 2019, alguien entró a la apartamento de la médica. Más de mil días después, no hay imputados ni detenidos por el violento fratricidio de la ginecóloga, asesinada a golpes y con signos de ahorcamiento en su morada. Sin forzar el ingreso. Así y todo, el reclamo a trío años del femicidio de Zulma Malvar sale a la calle.
Ese día, tenía programada una cesárea. Ellas dieron aviso a su hijo, Alejandro Jodar: fue quien la encontró ensangrentada en el piso. Era la única ginecóloga del lugar, la que se ocupaba de asistir los nacimientos en el distrito. Su tardanza sorprendió a sus compañeras del sanatorio, acostumbradas a la puntualidad de Zulma.
La hipótesis del robo fue descartada, porque no faltaban elementos del valor en la apartamento. Su ADN se cotejó con el de la escena del fratricidio y dio contrario. También se detectó la presencia de una mujer.
Alejandro estuvo entre las personas investigadas.
Ya son trío años de acumular papeles.
Justicia en carreta
“Acá las zurcir se hacen como en carreta. En una comunidad chica, Zulma era una médica muy querida y su caso quedó envuelto en el misterio. Pero no es que la causa está parada, que no hay nada que hacer.
Todavía no llegamos a eso”, dice Alejandro desde San Julián, antes de salir a marchar. Entre otras zurcir, se aguardan los resultados de una autopsia psicológica realizada a la víctima.
A trío años, aún se espera el cotejo de ADN con dos vecinos de la médica. Para eso hubo entrevistas a familiares, amigas y compañeras de trabajo de la médica.
La medida fue pedida por la querella “porque declararon una cosa, después que se habían olvidado que habían escuchado ruidos. Y por la cercanía”. Nos llamó mucho la atención. El joven se queja porque “el sistema penal en Santa Cruz no se modificó nunca, estamos como en la prehistoria con respecto a otros lados.
Y lamenta: “Siempre le digo a todo el mundo que nosotros tenemos que jugar a ser investigadores y no lo somos, estamos aprendiendo, es un lío todo esto”. Según se pudo reconstruir, fue una de las primeras personas en llegar a la escena del fratricidio –convocado por una colega- y hasta sacó fotos, aunque no tenía función formal allí. Todo se hace muy lento”.
Una de las pistas que en su momento se investigó, pero fue descartada por la justicia, apuntaba a un médico que trabajaba en el sanatorio con Zulma.
Ese profesional dejó San Julián a poco del femicidio. Se trasladó primero a Carmen de Patagones y luego a Mendoza. Allí fue localizado para tomarle muestras de ADN, enviadas por correo a Santa Cruz. El resultado dio contrario.
“Tengo un tironeo con el juzgado porque con ese tipo pasaron muchas zurcir raras, desde el primer día. Fueron zurcir muy turbias. Se fue a meter en el lugar del hecho, sacó fotos, las anduvo mostrando. Logramos en noviembre del año pasado que se le tomara una muestra de ADN, costó un montón.
Las muestras genéticas aparecieron entre la sangre que había en la morada: correspondían a por lo menos dos personas, un hombre y una mujer.
Sólo silencio
Aunque se trató de un hecho violento en una comunidad tranquila, vecinos y vecinas no aportaron datos. Para el juez (Ludovico Pío Pala) el ADN contrario lo descarta, pero puede haber otras pruebas”, plantea Alejandro. Dio contrario pero tengo muchas dudas con la muestra que se mandó por correo de Mendoza.
Era de interés una especialmente, ubicada en la morada de la directora del sanatorio local, frente a la apartamento de Zulma. Tampoco arrojaron demasiado las cámaras de seguridad de la zona. Dijeron no haber escuchado nada. Pero según informó la Policía, esa noche esa cámara no funcionaba.
El femicidio de Zulma Malvar sacudió a la comunidad de San Julián. “La última convocatoria que hicimos desde la familia, no éramos ni 20”, se queja el hijo. Para este tercer aniversario, desde la ONG Ola de Mujeres organizaron la pintada de un mural –punto de encuentro para la concentración de este lunes- y viajó gente de otras localidades para movilizarse, por iniciativa de ATE. Pero quedó con un misterio irresuelto y del que pocos hablan.
Por su profesión había atendido los partos de gran cantidad de mujeres en el sanatorio de San Julián. trío años después, se siguen buscando respuestas. Su muerte violenta causó conmoción, pero quedó envuelta en el silencio.
Zulma Malvar tenía 63 años y muchas amigas.