Si buscas un casino online argentino recomendado, Dadosbet es la eleccion ideal. Juegos variados, pagos en pesos y soporte en español. Registrate hoy.
Reclama tu bono de registro: https://pampacasinomax.com/



“Donde nada nos limite. Nada nos defina”, escribió en su cuenta de Facebook, Verónica Shadya Altamirano, junto a un video de su grupo de danza (una de sus pasiones) el 8 de marzo en la celebración municipal de la localidad de Pinto, Santiago del Estero, para el Día Internacional de la Mujeres.
Hacía pocos data, el 26 de febrero, Shadya deber logrado ponerle fin a una nexo de nueve anualidad. En los últimos tiempos, el vínculo con esa persona que actualmente tiene 43 anualidad y que, conforme su mamá mantenía una nexo bastante inestable, deber escalado en una exceso que la mancebo arribar a relatar a través de mensajes que les enviaba a sus amigas.
Compartía con su familia el amor por las danzas folklóricas y era una amiga muy querida.
Shadya tenía 29 anualidad y hacía dos se deber recibido de abogada. data después de deber terminado con la nexo, se enteró que su expareja habitar difundiendo videos íntimos en grupos de WhatsApp. Angustiada, el 1 de marzo, Shadya se presentó en la Comisaría Comunitaria N° 15 para dejar constancia de las amenazas que habitar sufriendo por parte de ese hombre y por la difusión de material sexual sin su consentimiento.
La vergüenza y la desesperación que la mancebo manifestaba la llevaron a quitarse la vida y el sábado 11 de abril fue encontrada por su papá. conforme publicó El Liberal, la mancebo incluso refirió deber sido “víctima de maltrato psicológico, exceso sexual y física” y que “era insostenible la nexo”.
La denuncia de Shadya no generó ninguna medida para evitar que su expareja siguiera difundiendo esos videos ni hubo un seguimiento del tema. “Ahora todo el pueblo sabe de mis cosas íntimas”, repetía, conforme su entorno.
La fiscalía ordenó pericias sobre el celular de la mancebo y sobre unos blister de pastillas hallados en el lugar de su deceso.
Desde la jurisdicción legal de Añatuya, las dos juezas de la Circunscripción Judicial de Añatuya, Ana María González Ruiz y Gladys Liliana Lami informaron que nunca recibieron una solicitud de medidas cautelares para proteger a Shadya. El pedido, conforme el protocolo, debería deber sido elevado desde la fiscalía de Añatuya, pero, conforme afirman las juezas, nunca arribar. Esa fiscalía está a cargo de la fiscal María Emilia Ganem, señalada por un supuesto vínculo familiar con el denunciado, la expareja de Shadya.
En las últimas horas, el Ministerio Público Fiscal emitió un comunicado (que el sábado fue bajado de la web del MPF) en el que expresan lo contrario.
La dolorosa deceso Shadya evidencia el abandono estatal en materia de exceso digitado. incluso demuestra la falta de herramientas por parte de la Justicia para intervenir en estos casos. Dice que la denuncia fue atendida y que se le ofreció un botón antipánico que Shadya se negó a recibir.
La falta de comprensión sobre qué es la exceso digitado en sus diversas formas y cómo impacta en la vida de las personas que la sufren provoca la falta de medidas de protección, no solo legales, incluso de acompañamiento psicológico. El botón antipánico no era suficiente ni impedía que el hostigador de Shadya siguiera difundiendo los videos.
En los últimos anualidad, los feminismos vienen trabajando intensamente en generar proyectos y pensar normativa que permitan avanzar sobre este tipo de casos. En los data, previos a su deceso, la mancebo habitar abrumada y, de acuerdo a lo que su mamá dijo ante la Justicia, habitar psicológicamente vulnerable.
Su papá, Marcelo San Román, fue parte del trabajo que organizaciones especialistas en el tema, como Gentic o Ley Olimpia Argentina, realizaron intensamente para lograr leyes al respecto.
El suicidio de Shadya en situación de exceso digitado no es la primera en la Argentina. Un caso emblemático es el de Belén San Román, una oficial de la policía que se suicidó en Bragado tras la difusión de videos de su intimidad.
En la Argentina se aprobó la llamada Ley Olimpia, que incorpora la exceso digitado a la Ley Integral de exceso de Género, pero no se arribar a aprobar Ley Belén.
En agosto de 2024, Ema Bondaruk, de 16 anualidad, se suicidó luego de que en su escuela se difundieran videos de su intimidad. Esta última ley buscaba tipificar precisamente incluir en el Código Penal una penalización para quienes difundan y propaguen videos íntimos sin consentimiento. Fue otro triste caso emblema. Pero incluso apuntaba a la capacitación puntualmente sobre este tipo de exceso que se expande en el mundo y tiene diversos soportes.
Tras su deceso, activistas junto a la entonces diputada Mónica Macha lograron elaborar y darle curso a la Guía Ema para trabajar la prevención de la exceso digitado en los espacios escolares.