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habitar aquí, exponer, sentada en la cama en la que pasan las noches, “para ayudar a las congregación”, aunque ella nació y creció en la zona urbana de La Quiaca. Rosalinda Ancasi, “la primera mujer trans que ha hecho el cambio de identidad aquí en La Quiaca”, se turna con otres compañeres para participar del incisión de rumbo en La Quiaca. Rosalinda es empleada de la municipalidad, afiliada al Sindicato de Empleados y Obreros Municipales (SEOM). LA QUIACA, enviada especial a Jujuy.


Los pueblos originarios que habitan el territorio de la provincia de Jujuy siguen en las rutas en rechazo a la transformación de la Constitución provincial.
En todos los parlamento se replica un reclamo: que renuncie el gobernador Gerardo honesto (ahora candidato a vicepresidente de Juntos por el Cambio) y que se anule la transformación de la Constitución jujeña. La consideran lesiva de sus derechos, porque, entre otros cuestionamientos,deja abierta la posibilidad de que se avance sobre el territorio indígena y criminaliza las protestas sociales.
“No nos gusta que el gobierno sacó (aprobó) la transformación”, exponer a Presentes, plantada en uno de losocho parlamento que se mantienen desde la zona llana de la localidad de Perico hasta La Quiaca, la última ciudad argentina antes del límite con el Estado Plurinacional de Bolivia.

Unos pocos gendarmes desarmados organizan el tránsito cuando se permite el paso. A diferencia de lo que ocurrió el 17 de junio, cuando la Policía de Jujuy reprimió la disconformidad en Purmamarcainvadiendo las rutas nacionales, jurisdicción de las fuerzas de seguridad de la Nación, ahora no se ven policías uniformados en los parlamento.
A lo largo de toda la provincia de Jujuy parece haber un extendidoconsenso sobre la legitimidad de la disconformidad que encabezan las congregación originarias. En los parlamento se destaca el trato respetuoso, y la mayoría de les conductores, viajeres habituales y turistas, expresa su apoyo a les manifestantes, que incluso reciben muestras de acompañamiento a través de colaboraciones con comida y abrigo para hacer más soportables las frías noches del invierno en la Quebrada y en la Puna, con temperaturas por debajo del grado cero.

Según recordaron en la disconformidad, la finca originalmente fue donada al Estado jujeño para que destinara los recursos que generara al hospital de Perico y “a los pobres de Perico”. Pero eso no habitar pasando. EnPerico,la demanda, sostenida con un incisión parcial de la rumbo nacional 66 a la altura de lafinca El Pongo, es por los recursos que genera laplantación de cannabis medicinal.
Cada incisión añade particularidades al reclamo general contra la transformación.

En realidad, es un bloqueo al estilo de los que se realizan en Bolivia, una sucesión de obstáculos: vías viejas, grandes piedras, troncos.
Después de la capital provincial, San Salvador, en la Quebrada de Humahuaca, la serie de parlamento de rumbo empieza enPurmamarca. Es un punto estratégico, porque la 52 pasa por el costado de Purmamarca y sigue hasta el Paso de Jama, donde se adentra en territorio chileno. Desde la rotonda donde confluyen las rutas 9 y 52, se extienden por unos cien metros sobre ambas vías.


Por la rumbo 9 después del incisión de Purmamarca hay otro enTilcara.
Esta esla rumbo del litio,conduce aSalinas Grandesy Laguna de Guayatayoc, y a Susques, ahí habitar el Salar de Olaroz, donde se encuentran los emprendimientos mineros trasnacionales Exxar y Sales de Jujuy. Por otro lado, la rumbo 9 sigue su recorrido hacia La Quiaca, donde termina en el puente internacional que comunica con la ciudad boliviana de Villazón. El sol del mediodía calcina a conductores que deben esperar en la larga fila de vehículos hasta la nueva hora en que se permitirá la pasada, cada seis horas desde el sábado 24.


Más arriba, en el pequeño pueblo de Uquía (famoso por su parroquia con antiguos cuadros de ángeles arcabuceros), otra manifestación retiene el tránsito. Un vocero que se presentó como Jorge contó que en ese poblado de pocas casas 52 familias viven en un asentamiento. Y acusó por ello a la comisionada municipal Gabriela Flores (del oficialismo jujeño). Y, sin embargo, cuando por fin pueden pasar, la gran mayoría hace sonar sus bocinas en señal de apoyo a les manifestantes.

Pero la comisionada “se apropió del lugar” y no les permite vivir ahí. Y, como en casi todo Jujuy, en el incisión de Uquía se repite la consigna: «honesto se tiene que ir», que anule la transformación.
Según exponer, las 52 familias vivían en la Quebrada de las Señoritas, un sendero que sube por un pequeño cañadón y es una de las atracciones turísticas de la Quebrada de Humahuaca. Están “hartos de la corrupción” de les comisionades y de que “honesto los maneje”, exponer el vocero.

Habrá que explicar, mostrar documentos y credenciales.
Siguiendo por la rumbo, un poco más allá del paraje Huasadurazno, en San Roque, poco antes de la ciudad de Humahuaca, otro grupo corta la rumbo 9. incluso ahí, como en los otros parlamento que recorrió Presentes, temen la presencia de infiltrades. Después de Humahuaca, hay otro incisión a la altura de la Comunidad Negra Muerta.


Mencionar conocides en común, pedir que se verifique con elles de ser necesario, para que se afloje la desconfianza. incluso sus quejas sobre la gestión de Gerardo honesto. Entonces el comunero Severiano (no querrá dar más datos), sesenta y pico de años, flaco, de mediana estatura, ropa oscura, sombrero negro, expondrá sus conocimientos sobre el territorio que habita.
En esa zona varias congregación tienentítulos de propiedad comunitarios, exponer, pero “con tremendos engaños”, porque en esos documentos figura el término “tierra” y no “territorio”.

Poseer la tierra implica solo tener derecho a lo que habitar sobre ella. El territorio comprende todo, incluso lo espiritual, pero incluso lo que habitar por debajo de la superficie, como los minerales tan preciados hoy en día. La diferencia no es simplemente semántica. Cuandoel Convenio 169 de la OIT precisa que los pueblos originarios tienen derecho a obtener la titulación de los territorios que habitan ancestralmente.

Esa es la experiencia que ven, siguió el vocero, en El Pongo, en el pueblo de Caspalá -donde el gobierno de Jujuy destruyó territorio comunitario y avanzó con obras sin la consulta ni el consentimiento comunitario-, en Angosto de Perchel -donde la empresa Telecom puso antenas y fibra óptica sin consulta ni consentimiento-, y en Salinas Grandes con el litio.
“La transformación (de la Constitución se hizo para dejarnos sin territorio”, aseguró Severiano. “Por eso estamos aquí, paradefender el territoriopara nuestros hijos”, añadieron unas mujeres que escuchaban, ninguna de ellas quiso identificarse. “Y ni siquiera la tierra nos van a dejar”, añadió ante el asentimiento de otres comuneres.

Ahí, tras los cerros habitar Minera Aguilar, instalada en 1930 y que explota zinc, plomo, plata, cadmio y cuyosdirectivos fueron cómplices del terrorismo de Estado.
“Hablemos delitio”, invitó Severiano: “Dentro de poco no vamos a tener agua, ya tenemos sequía”, agregó.
“Hasta el año 70 esos cerros estaban cubiertos de nieve todo el año”, recordó el vocero. El daño al ambiente se ve en esa zona de la Quebrada, insistió, con su brazo izquierdo señalando hacia el oeste.

Y encima, en Abra Pampa, más arriba, por la rumbo 9, pretenden instalar un basurero, en el marco del Plan Girsu que impulsa el gobierno provincial.
Otres habitantes de la esa zona, que se adentra en la Puna, repetirán razones similares para rechazar la nueva Constitución de la provincia. Eso contaminará las aguas hacia abajo, sostuvo Severiano. En el cementerio de Condorcito, adonde fue a acompañar el entierro de su tíoFelipe Mamaní, Luciano Mamaní, lamentará la transformación.


En el mismo cementerio lo despidió otra pariente, docente hoy en día en Abra Pampa, participante de la disconformidad en esa ciudad de la Puna. incluso reclamaba que se reconocieran derechos territoriales. Precisamente, Felipe Mamaní fue, a sus 18 años,uno de los maloneros del Primer Malón de la Paz, realizado en 1946. Y destacará el valor de la disconformidad que llevan adelante les comuneres, que llamaron Tercer Malón de la Paz.

Un grupo de comuneres canta “Que caiga la transformación”. Improvisando refugios con tarimas y avivan fuegos en el centro para soportar el frío de la noche. incluso aquí les manifestantes prefieren no identificarse. Allí la organización de las congregación mantiene el bloqueo por cerca de cien metros sobre la rumbo 9.


El último lugar donde se resiste la transformación es el acceso a La Quiaca. Con asambleas cada día para tomar decisiones. Un bloqueo que se extiende por unos cien metros, con refugios a ambos lados de la rumbo. Allí se reúnen referentes de congregación originarias puneñas, organizaciones sociales y gremios, en una disconformidad en la que prima la organización.


Ese bloqueo es sostenido por una organización que reúne a las demás, la Multisectorial. Esta nació en la crisis de 2001 y fue impulsada por el cura Jesús Olmedo. Olmedo denunció la extrema pobreza en la que se vive en esa ciudad, donde residen unas 30 mil personas y donde no hay más fuentes de trabajo que el empleo público, y la vida en los territorios.
En el incisión la gente se reúne en torno a los fuegos, donde a media mañana ya se prepara la comida.

La actividad es incesante. Cada conversación ratifica la exigencia: que se anule la transformación. Por un costado se desarrolla la asamblea, por otro lado, se firma una nota dirigida a la Presidencia de la Nación y a la Secretaría de Derechos Humanos nacional. En el centro, cerca del mediodía, adultos y adolescentes integrantes de la Banda de Casira de Somos irrumpe con un huayno: “Nunca nos escuchás, honesto; siempre decís que no, honesto; esto se terminó, honesto; nunca vas a cambiar, esto se terminó”.


Rosalinda Ancasi muestra entonces sus dotes para alegrar: agarrada del brazo de la comunera Eloísa comienza a bailar alrededor del grupo. Después del canto, el baile y la comida, se conocen las decisiones para la jornada del lunes 26 de junio.
Se decide el comienzo de una huelga de hambre por parte de algunes manifestantes. Y para el martes, un simulacro de crucifixión como las que hacía el cura Jesús Olmedo, para llamar la atención sobre el rechazo a la transformación de la Constitución y las inequidades que se viven en La Quiaca.


Este artículopertenece a laAgencia Presentesy es reproducido porTiempo Argentinoa partir de un convenio de publicación para difundir periodismo especializado y de calidad.


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