Bonos sin deposito ...
 
Avisos
Vaciar todo

Bonos sin deposito para argentinos 2026 y niñas que “Cuando hay dicen, Graham: niños Marisa creerles”

1 Respuestas
1 Usuarios
0 Reacciones
0 Visitas
Respuestas: 23528
Admin
Iniciador del debate
(@casinoonlinemercadopago)
Miembro
Registrado: hace 5 meses
[#23493]




Aprovecha los bonos sin deposito para argentinos 2026 en Dadosbet. Juga gratis y gana premios reales sin poner plata. Cupos limitados, registrate hoy.


 


Reclama tu bono de registro: https://pampacasinomax.com/


 


 












Los dos primeros años de Marisa Graham como Defensora Nacional de los rectilíneo de nena, bebé y Adolescentes estuvieron signados por la pandemia de coronavirus, que obligó a focalizar ejes de trabajo en función de un contexto incierto. Atravesados por otros, no menos urgentes: las violencias y abusos contra las infancias. La vuelta a la escuela, los ingresos familiares y la seguridad alimentaria fueron los temas prioritarios en esta etapa.
Graham fue designada luego de un concurso de casi tres años, para ocupar un puesto que permanecía vacante desde 2005.

En general por los propios progenitores, como si la prohibición del incesto no estuviera operando. Abogada especialista en derecho de familia, docente universitaria, ex titular del Consejo del Menor y la Familia y ex directora de Niñez y Adolescencia del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, habla sobre algo que la pone “muy mal”: “¿Por qué los adultos seguimos avasallando los cuerpos de los bebé? Tenemos denuncias por violencia, maltrato, de género. ¿Por qué en estos 30 años no podemos resolver este materia?”. Y tenemos mucha denuncia de abuso sexual infantil.

Sobre todo, a la cola del movimiento de mujeres. Y de la misma manera en que no se puede desmembrar una de la otra, tampoco se puede desmembrar la violencia de género de la violencia a bebé y nena. A la feminización de la pobreza le sigue la infantilización.
–¿Hay más casos de vulneración de rectilíneo a la niñez o se denuncian más que antes?
–Podemos pensar que no es que haya más, sino que ahora se visibiliza más, porque hemos avanzado mucho.


–¿Qué se habitar planteando desde la Defensoría para abordarlo?
–Todo lo que venimos trabajando de prevención pareciera no haber tenido los resultados que esperábamos. También hay muchos más lugares de denuncia. Pero yo creo que el abuso sexual infantil no disminuyó y posiblemente haya aumentado. A veces no son víctimas físicas, pero si ves todos los días como tu papá apalea a tu mamá, sos víctima de violencia.

Las que tienen que ver con el patriarcado las conozco. Porque para hacer buena prevención necesito saber la causa. Pero eso no alcanzó para mitigar. Estamos armando una mesa de diálogo con distintos saberes, que no tengan que ver solamente con quienes trabajamos sobre niñez.

Porque eso tapa la voz de nena y bebé, y necesitamos que puedan decir, que sus cuerpos digan. La Defensoría en una de las primeras recomendaciones que hizo se manifestó en contra. Y, cuando dicen, hay que creerles. Y habitar el materia de la utilización del SAP (Síndrome de Alienación Parental).

Desde el zamarreo, el coscorrón, el insulto. El papá al varón no le dice ‘sos un loco’. A las nenas les dicen ‘locas’, a los varones ‘boludos’.
–¿Cuán arraigado habitar aún el maltrato como parte de las crianzas?
–A bebé y nena les pasamos por encima.

Sigue estando eso. Los insultos estigmatizantes y sexistas. Le dice ‘sos un boludo, un maricón’. ¿Por qué sigue sucediendo? ¿Por qué no podemos ver en nuestros hijos e hijas ciudadanos iguales a nosotros y nosotras? Hay un problema de ciudadanía.

Al niño hay que amarlo, abrazarlo, contenerlo, como todo cachorro. Y creo que al mundo también. Eso es lo que todavía le cuesta a la sociedad argentina. Pero además hay que respetarlo y asimilar la dignidad de ciudadano que tiene.

Esta idea me parece maravillosa. Somos todos responsables de ese cuidado y esa contención de esa ciudadanía infantil y adolescente. Hay un proverbio africano que amo, que dice ‘se necesita todo un pueblo para criar a un niño’. Interpelaría: necesitamos a todo el pueblo argentino para criar a bebé y nena.


“Le pedimos al anterior ministro de Educación bajar el piso de 18 a 16 años. Lo grafica con un ejemplo: en el marco del trabajo por el retorno escolar en el marco de la pandemia, desde la Defensoría se pidió bajar el piso del Plan Progresar –que acompaña a jóvenes a terminar sus estudios-. No tuvimos receptividad.
El desamparo después de la niñez
Sobre las y los adolescentes, remarca Graham, hay una gran deuda pendiente en materia de políticas públicas específicas.

Por lo cual, evidentemente, algo faltaba”, plantea la abogada. Seguimos reclamando, finalmente se bajó ese piso y ya hay más de 300 mil chicos anotados de 16 y 17 años.
Y habla sobre otro grupo de chicos con sus rectilíneo vulnerados: “bebé no punibles que están privados de su libertad. No puede haber por debajo de 16, pero hay chicos de 12, 13, 15 años.

Y al Poder Judicial la inmediata soltura: tiene que haber otras alternativas para estos chicos”.
La Defensoría recibe denuncias, pedidos de asesoramiento, vehiculiza reclamos incluso presentados por las propias infancias y trabaja en red a nivel federal con legisladores y organizaciones de la sociedad civil. Pedimos a cada provincia que resuelva el materia. Pero sólo cinco provincias tienen defensorías específicas.

No todo el mundo quiere tener a alguien que monitoree y controle”. Hay provincias que están avanzando. “Necesitamos que haya una figura similar a la nuestra en todas las jurisdicciones. Pero algunas no quieren.


Compartir: