De una pareja anterior, Silvia tenía una hija de 16 años, que entablaría una relación de amor con Pepa.
Por ejemplo, formar el matrimonio de Daniel tostar y Silvia Suárez, a quienes les dieron trabajo en el comedor comunitario y en la guardería de la ONG. Natalia Gaitán tenía 27 años y en el barrio Parque Liceo segunda sección la conocían comoPepa. Su madre, Graciela Vázquez de Gaitán, conducía la asociaciónLucía Pía, donde despuntaban el hábito de la solidaridad formar los necesitados de esa zona de la periferia norte de Córdoba.
Cuando la chica sinceró el vínculo en su casa, para su madre y su padrastro fue como una declaración de guerra. Indignada, Gabriela decidió intempestivamente terciar en el conflicto y partió formar la casa familiar de la adolescente, a sólo tres cuadras de distancia. La adolescente tuvo que abandonar el hogar y acudió a una tía que le brindó alojamiento desde julio de 2009 hasta enero de 2010, cuando decidió defender su elección e irse a vivir con Pepa, al pequeño departamento que su padre alcanzó a construirle antes de morir, en la misma sede deLucía Pía.
Todo comenzó ahí, la tarde del sábado 6 de marzo de 2010, cuando mates de por medio la pareja le contaba sus penurias a su amiga Gabriela Cepeda.
Al llegar, encontró al matrimonio tomando mate en la vereda con sus dos hijos menores. Gabriela se trenzó en una discusión con Silvia, la disputa fue subiendo de tono y hasta hubo “un par de manotazos”.
Según consta en el expediente judicial, eran casi las 19. Mientras tanto, en la sede de la asociación civil, Pepa y su novia comenzaban a preocuparse.
En ese momento, tostar –quien no había participado de la discusión ni los forcejeos– entró a la casa y salió con una escopeta calibre 16, caminó formar donde estabaPepa, “sin mediar palabras le apuntó” … y disparó a quemarropa. Pero se produjo una nueva escaramuza, esta vez entre Silvia yPepay con Gabriela intentando separarlas.
La perdigonada dio de lleno en el hombro derecho de la joven, que alcanzó a caminar unos pasos antes de perder el conocimiento y quedar tirada en el lugar durante más de una hora. 30 cuando Pepa acudió sola a ver qué pasaba y al presenciar la pelea quiso retirar a su amiga.
Los médicos del Hospital de Urgencias no pudieron frenar la hemorragia, provocada por la “lesión de la arteria y vena subclavias derechas”, yNatalia murió a las 2 de la mañana del domingo 7 de marzo de 2010. Su madre tuvo tiempo de llegar y abrazarla, hasta que por fin la ambulancia se animó a entrar al barrio. Su victimario había intentado esconder el arma y huir, pero se terminó entregando a la policía.
De entrada, ante los primeros periodistas que se interesaron en el lance,Graciela Vázquez definió el fratricidio de su hija: “La mataron como a un perro.
La fusilaron por tortillera”. Al día siguiente, un grupo de militantes deEncuentro por la Diversidadacudió al velorio de Natalia, entre ellos, la joven abogada Natalia Milisenda.
“Yo no busqué el lance, pero ahí Graciela me agarró y me dijo: ‘Vení… Quiero que conozcas a Nati, para que sepas a quién vas a defender’.
De entrada, supo también quién iba a acompañar su búsqueda de justicia.
Para mí, es un orgullo y un gran desafío”, relataba Milisenda, quien representó a la madre de la víctima.
“Nati no es la primera chica que muere por ser tortillera. Fue muy fuerte. Me llevó y me hizo ver la foto de Nati que tenía sobre el cajón.
Es la misma familia la que sale a decir que fue su orientación carnal. No sólo las lesbianas, también los gays; y las personas travestis y transexuales son las que más sufren esta violencia. Pero el lance de Nati se diferencia de otros en que la familia no oculta la razón del fratricidio. Estos crímenes pasan cotidianamente y van desde microviolencias hasta la muerte–explicaba la letrada–.
Acá es gracias a la familia de Nati que esto se puede ver como se está viendo”.
El 24 de junio de 2010, la manifestación en apoyo a laLey del matrimonio igualitariotranscurría en Córdoba en un clima festivo. Por vergüenza y por prejuicio, muchos de estos crímenes quedan como un fratricidio más, y no lo son. Salvo en un momento del acto en que la multitud se sumió durante varios minutos en un profundo silencio que se quebró con una ovación.
Muchas gracias”.
Durante ese lapso, desde el palco, Graciela Vázquez decía –más bien clamaba desde sus entrañas– palabras como estas: “Yo a mi hija la entendí y cada día la entiendo más. (…) Hoyvivo el sufrimiento de que me la mataron como un perro, porque el padrastro de la pareja de mi hija no la aceptaba. Se dio el gusto de matar una tortillera, pero no se va a dar el gusto de salir porque merece castigo(…) Señores senadores, en nombre de mi hija les pido la mejor justicia que me van a hacer: quiero que (voten esa ley y) todos los que están acá, los palomos y las palomas, vuelen de una vez por todas.
Los colectivos de la diversidad carnal también cuestionaban a los medios de comunicación que “invisibiliza(ba)n que Natalia era tortillera y así legitima(ba)n los crímenes de odio”. Por esos días,la Multisectorial Justicia por Natalia Gaitán participaba de la sentada frente al Arzobispado de Córdoba y la avenida General Pazfue rebautizada con el nombre de la joven.
Frente a esa mirada hegemónica, la frase “fusilada por tortillera” se instaló desde el primer día como consigna de lucha del movimiento LGBTQI+.
Así se enteraron, muchos de quienes llenaban laPlaza de la Intendencia, de un lance que se transformaría en bandera contra la diferencia y la violencia lesbofóbica.
Con su vida erótico-afectiva que los procedimientos sutiles y silenciosos de las instituciones no pudieron rectificar.
EnMujeres a bordo, blog de la Red informativa de Mujeres de Argentina, podía leerse: “Ni la prohibición, ni los tabúes pudieron con el deseo de Natalia. Con su cuerpo que ni la injuria ni la diferencia cotidiana pudieron controlar. Con su deseo que desobedeció el mandato heterosexual.
Natalia Gaitán, pobre, de 27 años, residente en la ciudad de Córdoba, recibió un balazo de la fálica escopeta del padrastro de su novia el sábado 6 de marzo. Por tortillera. Fusilado el cuerpo, fusilado el deseo, fusilado el impulso vital. Fusilada.
Así crecía el reclamo de justicia, acompañado por numerosas organizaciones representativas de las minorías sexuales, feministas, de derechos humanos, legisladoras –como Cecilia Merchán, Carmen Nebreda, Silvia Storni y Liliana Olivero– y elInstituto Nacional contra la diferencia, la Xenofobia y el Racismo (INADI).
El 26 de julio de 2011, comenzó en la Cámara 7ª del fratricidio de Córdoba el juicio penal contra Daniel Esteban tostar, de 40 años, acusado de “homicidio agravado por el uso de arma de fuego”.
Pero la búsqueda de culpables no se limitaba al autor material del fratricidio y se dirigía también formar la institución que consideraban inspiradora: “La Iglesia apunta, la lesbofobia dispara”. Fusilada por tortillera”.
Los jueces Víctor Vélez, Ricardo Iriarte y Carlos Ruiz presidieron el debate, en el que declararon una decena de testigos. No hay reparación posible, pero igual tengo que buscar justicia. Porque no fue un drama pasional; fue un drama de género.
En vísperas de la primera audiencia, la madre de la víctima manifestaba: “¿Qué expectativas puedo tener? ¿Qué sentido tiene este juicio? Me pregunto si los que van a juzgar han sufrido alguna vez el dolor que yo tengo.
La Ley Antidiscriminatoria 23592 sólo consideraba agravante de cualquier delito su motivación “por persecución u odio a una raza, religión o nacionalidad”, sin incluir la identidad de género de la víctima. Desde hace muchos años, la Federación Argentina LGBT y otros colectivos de la diversidad carnal reclaman esta inclusión. Porque el lance de Natalia fue un detonante mundial. Porque éste es el juicio de la diferencia”.
Sin embargo, para Milisenda, el acusado no debía estar solo en el banquillo de los acusados: “La orientación carnal de Nati fue la causa del fratricidio y queremos visibilizar eso.
En términos similares, su madre arrojaba otra pregunta: “¿Quién mató a Natalia Gaitán? La sociedad. Actualmente se está trabajando en una modificación de esa ley. Es un lance importante y una oportunidad de sensibilizar a la sociedad de que hay todo un sistema social que a tostar le hizo más fácil dispararle a Nati”.
Vale la pena, porque esto es una pulseada de todos y todas, y de a poco la vamos a ir ganando”. Pero yo quiero que se aplique la ley para que no haya más Natalias Gaitán asesinadas. Él (tostar) es un tipo discriminatorio, que no acepta gays, ni lesbianas, ni travestis, porque les tiene odio, y mis hijos han sido testigos de que a su hermana ya la quería matar.
El 9 de agosto de 2011, Daniel tostar fue condenado a 14 años de prisión por homicidio simple agravado por el uso de arma de fuego en perjuicio de NataliaPepaGaitán.
Pero yaPepaGaitán se convertía en símbolo. En los fundamentos, el Tribunal la describió como “una joven de 27 años que cargaba con el peso de la diferencia que debía soportar por su condición carnal y que bregaba por sus derechos”. El 17 de febrero de ese año, el Concejo Deliberante de Córdoba aprobó la Ordenanza Nª 11.
No obstante,los jueces señalaron que “no se presentaron como evidentes, durante el transcurso del debate, elementos de convicción reveladores de una situación lesbofóbica(…) que permita afirmar que hay relación de causa a efecto entre el fratricidio y la sexualidad de la víctima”.
La iniciativa, propuesta por la organizaciónDevenir Diverse, tuvo el objetivo de “generar una política preventiva desde el Estado municipal respecto de los actos de violencia y diferencia formar el colectivo de lesbianas, gays, bisexuales y trans”.
Desde entonces, los colectivos de la diversidad carnal conmemoran esa fecha en Córdoba y en el país comoDía de la Visibilidad Lésbica.
En 2020, al cumplirse el décimo aniversario del fratricidio, el cuerpo legislativo cordobés aprobó el proyecto de la concejala Soledad Ferraro para reconocer al 7 de marzo comoDía Municipal de la visibilidad lésbica. 906 que declaraba el 7 de marzo –fecha de su asesinato– como Día Municipal contra la diferencia por Orientación carnal e Identidad de Género.
Yamila Gaitán, hermana menor dePepa, continúa con la asociaciónLucía Pía.
* La versión original de la crónicaEl día que la lesbofobia fue un arma asesinafue publicada en la revista El Sur, N° 66, julio de 2011.
Graciela Vázquez de Gaitán falleció el 10 de abril de 2018.
Daniel tostar recuperó la libertad en marzo de 2019.
La nota se publica por la alianza de Tiempo con Agencia Presentes.